El hecho de que las tasas de interés se mantengan bajas, junto con un dólar estable y una inflación negativa, podría incentivar a más familias a solicitar créditos durante el 2026, aseguró Daniela Gutiérrez, economista de la Asociación Bancaria Costarricense.
La tasa de política monetaria se mantiene en 3,25% anual, según la decisión de la Junta Directiva del 22 de enero de 2026. Esta cifra es la misma desde el 19 de diciembre de 2025.

Este nivel contribuye a generar condiciones más favorables para familias y empresas, al reducir el costo del crédito, afirmó la economista.
Comportamiento atípico del dólar
En cuanto al tipo de cambio, el dólar ha mostrado estabilidad relativa y niveles más bajos frente a periodos anteriores, lo que reduce la presión para quienes mantienen deudas en esa moneda.
Incluso, este año, se ha presentado un comportamiento atípico, marcado por mínimos históricos.
El viernes 20 de febrero cerró en ¢474,56 en el Mercado de Monedas Extranjeras, el segundo monto más bajo desde el inicio de la serie en 2007.
Dos semanas antes, el 6 de febrero, el promedio fue de ¢493,33. Esto significa que, en ese lapso, el tipo de cambio cayó ¢19,00, equivalente a una disminución del 4%.
Ante esta tendencia, el Banco Central realizó dos compras de estabilización el 19 de febrero por $39,7 millones y el 20 de febrero adquirió $17,7 millones, con el propósito de evitar una mayor caída en el precio.
Cuidado con la inflación negativa
Otro elemento a considerar es la inflación, que se mantendría baja o incluso negativa.
“Aunque a primera vista esto podría interpretarse como una buena noticia, cuando los precios promedio disminuyen, el valor real de las deudas puede aumentar en comparación con el costo de vida y los ingresos, lo que exige mayor cuidado en la planificación”, explicó la economista.
En este contexto, la cartera de crédito del sistema financiero —que incluye bancos, cooperativas, mutuales y financieras— reportó un crecimiento de 4,87%, el más alto de los últimos cinco años y por encima del promedio del quinquenio (3,57%).
Pese a que este entorno económico estable puede abrir oportunidades, las personas deben asumir sus deudas con responsabilidad.
“Las personas deben analizar su capacidad real de pago y priorizar decisiones que contribuyan a su bienestar financiero a largo plazo. El acceso al crédito es una herramienta poderosa cuando se utiliza de manera planificada y alineada con metas claras”, concluyó Gutiérrez.
